Titulares de prensa del viernes 9 de agosto de 2013

Suprema Corte, logo color

 

TERCERA MADRE A PRISIÓN POR OMISIÓN

Crimen en Cerro Norte. “Son situaciones distintas, pero en todas hubo incumplimiento”.

La Justicia procesó ayer con prisión a la madre del tercer menor implicado en el asesinato del repartidor de supergás en una rapiña. Los responsables de los adolescentes que protagonizaron el tiroteo en El Correo también serán indagados.

En poco menos de 72 horas, el juez penal Homero Da Costa procesó con prisión a las tres madres de los menores que participaron en el intento de rapiña en el que fue asesinado un repartidor de supergás el sábado 3 en Cerro Norte.

El País, p.8.

“NUESTRO PROCESO PENAL HA FRACASADO ROTUNDAMENTE”

Fiscal de Corte. Considera al CPP proyectado como “muchísimo mejor”.

Destacó nuevo proceso: “Fiscal investiga los delitos, acusa; la defensa, defiende y el juez es imparcial y resuelve el conflicto”.

La República, p.6.

VIOLACIÓN Y OCULTAMIENTO

Condena al Ministerio del Interior.

La Justicia condenó al Ministerio del Interior (MI)  a indemnizar con diez mil dólares a un hombre que fue violado durante su reclusión en el Comcar. Pese a ser una práctica extendida en las cárceles las denuncias por violación no son frecuentes.

Caras y Caretas, páginas 10 y 11.

LAS CONDUCTAS QUE AFECTAN LA CONVIVENCIA TIENEN CASTIGO

Ley de faltas. Los ilícitos se penarán con hasta 30 días de trabajo comunitario.

El Parlamento transformó ayer en ley la nueva normativa en materia de faltas. La iniciativa tuvo los votos del Frente Amplio y el Partido Nacional, pero fue rechazada por el Partido Colorado. Las faltas pasarán a castigarse con trabajo comunitario.

El País, p.9.

UNA SERPIENTE QUE NO MUERE

Explotación sexual de menores en Paysandú.

Con 15 años hace rato que entendieron lo que el mundo dispuso para ellas, con 17 es poco los que les queda para aprender de la noche y el sexo. Las niñas y adolescentes explotadas en Paysandú viven todos los días su propia pesadilla, lejos de los focos que cada tanto iluminan la ciudad, atraídos por un golpe a alguna red de explotación. Sin embargo, merced a la desidia institucional, hasta ahora el Estado ha sido a través del INAU casi como un trampolín al mundo de la noche: hogares de los que las menores huyen, proxenetas que llegan hasta la puerta de la institución para recogerlas, funcionarios que hacen la vista gorda ante los hechos, y niñas que caen en la red. Unas redes de explotación que en Paysandú hace décadas saben muy bien renacer y multiplicarse.

Brecha, páginas 2 y 3.

NO ESTÁN TODOS LOS QUE SON

Casita del Parque: la situación del resto de los invitados.

Las declaraciones brindadas por las adolescentes que participaron en la fiesta de la Casita del Parque ante los investigadores de la Jefatura de Policía de Paysandú comprometen al resto de los adultos que estuvieron en el lugar el pasado 17 de julio, de acuerdo a una serie de documentos obtenidos por Brecha. Algunos de los presentes admitieron ante los oficiales haber mantenido relaciones sexuales con alguna de ellas y haber llevado cocaína al ágape, pero hasta el momento no han sido procesados.

Brecha, p.5.

PASAJE DE LOS DERECHOS HUMANOS

Escribe Jorge Zabalza.

“La calmada actitud de los presentes sólo se vio interrumpida por el cerrado aplauso que recibió a la jueza Mariana Mota. Batiendo palmas y coreando consignas, una cincuentena la acompañó hasta el salón donde la Suprema Corte de Justicia la sometería al castigo. Otros nos quedamos afuera, de charla, esperando. Más tarde, Raúl Oxandabarat bajó a cerrar el portón de entrada y un grupo numeroso le expresamos que queríamos presenciar el acto, entreabrió una hoja y entramos. Por muy suprema que fuera la Corte, nadie podía negarnos el derecho a presenciar un acto público. No fue una ocupación como informa la prensa. No llegamos al salón, quedamos en una especie de patio interior. La actitud pacífica permaneció incambiada como lo demuestran por lo menos un video y varias fotos.

Los ministros de la Corte podían haber desarrollado tranquilamente su escena ritual, tal vez los interrumpieran algunas consignas coreadas con entusiasmo  pero sin desmadre. Está claro que preferían hacerlo a escondidas para evitar ser repudiados e impedir que la doctora Mota sintiera el apoyo de la gente. Se habrían sentido más cómodos en un cuartel pero, como parece que estamos en democracia, se vieron obligados a cuidar las formas”. (…) “La Suprema Corte de Justicia y quienes la acompañan perdieron toda autoridad ética y moral para juzgar a nadie, es un organismo que milita en defensa de la impunidad, sus decisiones son disparos certeros contra quienes lucha por verdad y justicia”.(…)

Brecha, p.11.

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