Introducción
Una mañana despertamos con una noticia dramática dentro de nuestra jurisdicción. Murió Ella. Muchos no sabrán su nombre, otros no conocerán su aspecto, los menos sabrán algo de sus circunstancias. Pero a ningún juez o jueza le resultará un tema ajeno, en su mente, en su corazón y, en su actuación futura, ese evento marcará su camino. Habrá quienes tomen distancia con el convencimiento que nada se puede hacer. Otros pensarán que es mejor cumplir su función en una materia que le involucre menos. No faltarán quienes asuman la imposición de múltiples medidas sólo para evitar otro desenlace igual, mientras se exige la racionalización de los recursos humanos y materiales.