Decálogo del Juez

1. Ama tu profesión por sobre todas las cosas. En los buenos y malos momentos que seguramente te aguarden: pero ámala.

2. Tienes en tus manos los mayores poderes que se le confíen a un hombre en la tierra: empléalos con la mesura, con la independencia y con la ecuanimidad de los verdaderamente grandes.

3. Eres un esclavo de la ley; es tu mayor grandeza y tu mayor miseria. Pero si encuentras en conflicto la ley con tu conciencia, no te sientas dueño de la norma y no procures torcerla aunque te creas con razón; lucha por modificarla o renuncia a tu empleo.

4. Dentro de los límites de la ley, y siempre que haya lugar para ello, emplea la equidad.El juez es un hombre justo pero también es un hombre bueno. Dijo VAZ-FERREIRA en su lecho de muerte: “algunas veces me arrepentí de haber sido justo; nunca me arrepentí de haber sido bueno”.

5 .Eres hombre de ciencia: investiga y estudia constantemente. Evita convertirte en un burócrata.

6. Si llevas una conducta desarreglada te envileces, pero mas envileces a la Justicia cuyo prestigio te está confiando; se honesto y sano.

7. Si alguna vez te tiembla tu mano, que sea bajo el peso tremendo de la responsabipdad, nunca por el temor.

8. Que siempre, aunque pases muchos años en la Magistratura, veas todos los casos que debes resolver con la misma emoción con la que recibiste el primero de tu carrera.

9. Cultiva tu intelecto, vive las reapdades. Quien tiene la pretensión de juzgar a sus semejantes debe conocer muy bien el mundo al que se dirige.

10. El día en que debas resignar tu vara te rodeen la gratitud de las gentes y la segura serenidad de tu conciencia.

 

Nelson Nicoliello
Ministro de la Suprema Corte de Justicia